viernes, enero 29, 2010

Kick-Ass

Mark Millar no es precisamente uno de los autores más aclamados en el ambiente del cómic actual. Su estilo descomprimido, énfasis en las secuencias de acción dejando de lado la trama y uso de personajes poco agradables y escasamente heroicos ha marcado su trabajo y causado reacciones negativas de algunos y positivas de otros. Personalmente, creo que describir lo que opino sobre Millar sería mucho más sencillo si tuviera algún análogo en algún otro medio artístico, por ejemplo, algún director de cine, pero haciendo mi mejor esfuerzo puedo decir que si bien Millar no cuenta las historias más fascinantes o ingeniosas, es excelente en la creación de secuencias de acción que (gracias a los artistas geniales con los que suele colaborar) son visualmente sorprendentes (en particular quisiera remitirme a su trabajo en Ultimates 1 y 2).

Kick-Ass es una de sus obras más "recientes" en la que, junto al usualmente genial John Romita Jr., narra la historia de un típico nerd que decide convertirse en súperheroe. En sus primeros números Kick-Ass se presentaba como una historia interesante que aprovechaba al máximo la naturaleza de nuestra época, mostrando que gracias a la cultura mediática y al uso de internet, un tipo promedio podía pasar de ser nadie a ser una celebridad, una historia que difícilmente podía haber sido contada en las décadas pasadas. No obstante, los elementos de realismo de la obra de Millar terminaron aplastados ante su deseo de contar una historia llamativa y la inclusión de personajes como Hit Girl y Big Daddy (básicamente un What If Punisher tuviera una hija) que si bien eran suficientemente llamativos como para mantener al lector interesado, lo hacían substrayendo parte del ambiente semirealista del cómic (una niña de ocho años cortando pandilleros con una katana no es lo mismo que un nerd golpeando a un grafitero con un palo de metal). Y es que el problema principal del trabajo de Millar, tanto en Kick-Ass como en Ultimates, por ejemplo, es que a veces sacrifica una trama interesante por escenas de acción llamativas (la temática del uso de súperheroes como simples soldados se pierde entre las grandes explosiones, en Ultimates; la idea del tipo promedio convertido en héroes es dejada de lado para mostrar a una loli atravesando criminales con una espada).

Esta semana, después de una larga espera, finalmente salió el número que concluía con la primera saga de este cómic (en la cual, supongo, se basará la película que será lanzada este año) y a pesar de que se repiten los "errores" que ya he indicado, creo que es una conclusión satisfactoria; fue interesante ver que Hit-Girl no era únicamente un intento de Millar de ser un personaje curioso, sino que en cierto modo algo de profundidad tiene, además de que también fue bueno ver que el protagonista no conseguía a la chica y de que a pesar de que en los medios tradicionales e internet fuera reconocido como un héroe, seguía siendo el mismo adolescente patético que había sido en un inicio, la idea de que la máscara no convierte a la persona en alguien especial sino que sólo tapa sus defectos pudo haber sido más utilizada pero al menos al ser introducida a estas alturas, puede ser parte de la trama del segundo arco de Kick-Ass (que espero termine, o empiece, antes del 2013, aunque conociendo a Mark Millar tal vez eso sea mucho pedir). En fin, creo que a pesar de sus fallas, Kick-Ass es un comic interesante por la premisa y por la acción, sólo es una lástima que una idea ingeniosa como la de Millar haya terminado perdiéndose en el gore y la acción innecesariamente violenta.

domingo, enero 24, 2010

Animax: Network Decay

Recuerdo cuando en el año 2005 a través de los canales del grupo de Sony/AXN ocasionalmente se podía observar anuncios acerca de un nuevo canal que supuestamente iba a estar dedicado únicamente a los anime. En esa época yo había redescubierto al mundo del anime y del manga pero me veía limitado ante los "altos" costos de comprar una serie (era una época en la que la mayoría de las series se distribuían en CDs) además de las dificultades de conseguirlas por internet debido a la lenta conexión que tenían las PCs de la época, por lo que un canal de televisión en el que pudiera ver anime todo el día me parecía una idea genial, a pesar de que las series estuvieran dobladas al español y de que en ese momento no conocía el catálogo de series que serían transmitidas.
Tras varias semanas de comerciales crípticos que no dejaban las cosas más claras, finalmente se anunció la fecha en que Locomotion se convertiría en Animax, un canal enteramente dedicado al anime. Admito que cuando Locomotion estuvo en su mejor momento yo era un niño, prácticamente, por lo que no podía disfrutar realmente de las series que transmitía, aparte de South Park y The Critic (además que después de ver un episodio de Pet Shop of Horrors quedé ligeramente horrorizado); la "muerte" de Locomotion para darle vida a Animax no me pareció gran pérdida.
Finalmente, llegó el día en que nacería Animax, justamente el día en que empezaba mi viaje de promoción, por lo que únicamente pude ver el primer episodio de Hellsing y quede gratamente sorprendido (y si hubiera dependido de mí, me hubiera quedado viendo más series ese día). No fue sino hasta una semana después, un sábado, en que tras regresar de Cusco, corrí a mi habitación y vi nuevamente Animax, esta vez, fue un episodio de Hunter X Hunter (o Cazador X como terriblemente tradujeron en el estudio de doblaje) y si bien no me pareció muy sorprendente, definitivamente me convenció de que Animax era un canal que valía la pena seguir y así fue, viendo series como Full Metal Alchemist, Tsukihime (antes de saber que la novela visual era infinitamente mejor), Wolf's Rain, Hellsing, Vandread, Getbackers, Hunter X Hunter, entre otras. A pesar de los mediocres, malos o pasables doblajes que tenían todas las series, Animax era un canal interesante pues no sólo cumplía con lo que prometía (animes todo el día, aunque los de las mañanas eran de calidad altamente cuestionable), sino que servía como una ventana a la "cultura" otaku, mostrando videos musicales de cantantes de J-Rock y J-Pop del momento.
No obstante, todo lo bueno tiene su final y eventualmente, tras algunos maliciosos retrasos, la mayoría de las series terminaron (recuerdo lo desesperado que estuve por ver el final de Tsukihime mientras estaba en Lima, inscribiendome para mi examen de admisión a la universidad) y salvo Gantz y la segunda temporada de Vandread, no ingresaron a la programación nuevas series de igual o mejor calidad que las reemplazaran. Fue así que para el 2006, aparte de "nuevos" episodios de Hunter X Hunter y Gantz, no veía Animax, situación completamente opuesta a lo que ocurría en el 2005. En parte se podría decir que fue en esta época en que tuve un mejor acercamiento a otras series en formatos mucho más accesibles (DVD) y con elementos que las hacían más llamativas (fansubs), pero también creo que el estancamiento general de Animax fue culpable de la pérdida de interés (mía y de mi círculo de amigos aficionados al anime y manga).
Con el pasar de los años ingresaban nuevas series al canal y yo seguía sin seguirlo de cerca, era un número más en mi televisor, sin la relevancia que había tenido tan sólo meses atrás y continuó así hasta el año 2008, cuando Animax decidió dar un giro total e incorporar series americanas a su programación, particularmente Lost y The Middleman, buenas series aunque no encajaban realmente en el molde del canal de anime que supuestamente era Animax. Lamentablemente, la caída del canal se manifestó con la inclusión de un ciclo de cine básicamente americano (recuerdo haber visto Tokyo Godfathers pero algo me dice que fue en Cinemax y no en Animax) y luego con reality shows que absolutamente nada que ver tiene con animes ni con su público objetivo.
En la actualidad Animax es una especie de mutante, una mezcla entre lo poco que queda de anime (repeticiones de Evangelion y FMA, Bleach desde sus inicios, Death Note, Fate Stay Night y Black Jack), algunas series de sci fi (The Middleman y Lost básicamente), programas musicales que realmente pertenecen a Sony y reality shows. El otrora glorioso canal de anime las 24 horas del día es ahora una monstruosidad que no logra decidir a qué público busca acercarse ni qué tipo de canal quiere ser. Tal vez la idea de un canal de anime doblado al español no fue realmente exitosa y por ello fue necesario introducir programas tan diversos al canal, pero aún así creo que hubiera sido mejor mantener la integridad del canal, crear algo conciso en lugar de hacer un canal interesante (pero con fallas) una especie de deposito de aquello que los demás canales del grupo Sony/Axn.

sábado, enero 23, 2010

Avatar

Después de un tiempo, finalmente me animé a ver Avatar, la más reciente superproducción de James Cameron. La enorme publicidad realizada para el filme, además del hype acerca de cómo su uso de la tecnología iba a cambiar la manera de ver el cine me permiten evitar explicar de qué trata y otros detalles del filme, así que puede proceder inmediatamente a los comentarios.

Para empezar, quiero dejar de lado el aspecto visual, que si bien es impresionante (y más aún en 3D), no me parece que justifique del todo a un filme. Yo creo que las computadoras son una herramienta útil que permite a los cineastas crean y mostrar mundos o escenarios que no se pueden emular haciendo uso de herramientas convencionales, imagínense lo limitado que sería hacer uso de marionetas o sets construidos para todos los filmes; no creo que recurrir a una computadora signifique descartar del todo la calidad y el valor artístico de un filme, siempre que se mantenga del otro extremo dicha calidad (es decir, del lado de la trama). El logro de Avatar es aprovechar al máximo las posibilidades tecnológicas con las que contamos ahora para contar una historia de manera sorprendente. No obstante, para mí, la técnica de James Cameron excedía la profundidad de la trama.

(lo que sigue a continuación son comentarios de un tipo cínico y amargado al que le gusta pensar demasiado las cosas y buscar la debilidad de la tram de todo lo que lee, escucha, ve o juega; todo esto se podría haber omitido si es que simplemente hubiera disfrutado la excelente narrativa de James Cameron o si es que el filme no hubiera insistido tanto en su importante mensaje de tolerancia y respeto a la naturaleza; cuando una película insiste en su mensaje, genera en los espectadores el derecho a criticarlo, por lo cual quien escribe estas líneas cree que tiene la autoridad moral de decirle a un cineasta profesional cómo tiene que escribir un mensaje)*

Considero que el principal problema de Avatar (aparte del masivo hype que genera expectativas innecesariamente altas sobre el filme) se encuentra en la trama. Empecemos por el mensaje que es una mezcla entre lo ecologista y el respeto por las culturas nativas, obviamente un buen mensaje que hace del filme una excelente herramienta para generar conciencia y empatía entre el público, una finalidad particularmente útil en estos tiempos en los que los problemas ecológicos se acentúan y, al menos en mi país, existe una completa indiferencia por las culturas nativas y sus derechos. No obstante, cabe preguntarse si es que tener un noble mensaje sirve de algo respecto al valor artístico de un filme, ¿puede el mensaje salvar las debilidades de una película o puede condenarla al desmérito artístico?; hace unos años podría haber señalado que sí, efectivamente el mensaje hace que un filme mejor en cuanto a calidad, pero ahora creo lo contrario (lo cual no quiere decir que no considere a la película como una excelente herramienta para generar empatía respecto a un tema en particular, simplemente son temas distintos que en ocasiones pueden juntarse mas no dependen uno del otro). Tomemos a Maus como ejemplo, lo que lo hace un gran cómic no es que sea una historia más acerca del Holocausto, sino que es en general una excelente historia tanto en lo que respecta a la trama como a la manera en que es narrada (además, las mejores escenas son aquellas que tratan acerca de la relación entre el autor y su padre, siendo el Holocausto el contexto).
Es así que, en mi opinión, el mensaje no hace que Avatar sea un gran filme, es necesario analizar la trama según criterios artísticos para determinar ello. Quienes hayan sido un poco más escépticos sobre este filme como yo seguramente han escuchado las numerosas comparaciones que se han realizado con otras películas desde animadas como Ferngully o Pocahontas hasta Dances with Wolves; es obvio que a estas alturas de la historia del cine americano difícilmente se puede contar una historia que no se asemeje a algo que ya se haya hecho antes, pero ello no implica que el guionista no pueda intentar ir más allá para que su obra se distinga. Es evidente que los Na'Vi sirven como paralelos a los nativos americanos (o cualquier pueblo nativo en general) y ello facilita la aplicabilidad de la historia a cualquier contexto (la conquista del oeste en USA, Irak, Afganistan, los problemas en la selva peruana) lo cual es en cierto modo un logro del guionistas, pero al permitir tal aplicabilidad deja a la historia como un muñeco de papel como muchos otros (dejando de lado el aspecto visual que como ya señale es el mayor logro y la característica más interesante del filme).

Otro problema del filme es que es tan sutil como un choque de trenes. Por ejemplo, no es por casualidad que el discurso de Quatrich sea muy parecido a algo que George Bush dijo en algún momento sobre la guerra contra el terrorismo, ni que Jake haya participado en una campaña militar en Venezuela, ni que casi todos los militares eran hombres blancos (salvo algunos escasos soldados negros), ni que los actores de los principales Na'Vi eran negros o nativos americanos. Es cierto que el mensaje tiene ser evidente en el filme, pero existen maneras de llevar el mensaje y realmente Cameron no fue muy sútil en este caso.

Finalmente, lo que más me incomodó del filme es que a estas alturas se siga insistiendo en un conflicto entre blanco y negro, los nobles salvajes que son perfectos en todo sentido (más ágiles, inteligentes, amigables, nobles, cuidadosos y felices que los humanos, simplemente mejores) y los humanos, militares y empresarios que no tienen dudas en exterminar la cultura y la población de un planeta alienígena sólo para obtener recursos naturales. Un conflicto entre blanco y negro puede funcionar en un escenario de fantasía como Star Wars o al RPG japonés, pero en este caso se recurre a dicha técnica para facilitar la transmisión del mensaje (imagínense lo diferente que hubiera sido la situación si en lugar de militares, empresarios y científicos, también hubieran habido humanos refugiados que buscan un sitio donde vivir tras la devastación de la tierra, el dilema moral hubiera sido mucho más rico y complejo, aunque obviamente yo no tengo autoridad alguna para decirle a James Cameron cómo manejar su historia). El dilema moral que maneja Avatar es demasiado simple, busca ser un mensaje para el presente pero ignora los elementos adicionales que podrían nutrir dicho mensaje. De ese modo, Hollywood sigue insistiendo en mostrarnos arquetipos del bien y el mal que se comportan como esperamos que lo hagan, ello puede no estorbar al entretenimiento que nos brinda este filme, pero cuando estamos ante un mensaje que no es precisamente sutil, un espectador no puede evitar cuestionar el uso de estos extremos.



*Sarcasmo