viernes, agosto 21, 2009

Amazing Spider-Man #600


Tengo muchas que decir sobre One More Day y sus efectos en Spider-Man. Desde la idea general de que es necesario resetear la continuidad del personaje hasta la ejecución y el arte mismo de los comics de esa historia, OMD demostró lo peor de la industria del cómic, editores que creen que sus decisiones son las únicas que valen, dejando de lado el trabajo de escritores talentosos a lo largo de los años y usando la excusa de que "es magia, no tenemos que explicarlo" para justificar su actuación. Debido a la pésima calidad de OMD, dejé de lado los cómics de Spider-Man que continuaron dicha saga aunque guiándome por los comentarios que leía en Internet, me enteraba de que a pesar del trabajo de Dan Slott y otros autores por brindarnos historias frescas e interesantes, su esfuerzo era insuficiente para eliminar el recuerdo de OMD y ciertamente no culpo a los fans (o por lo menos, no del todo, recuerden que los fans de cómics no son precisamente el grupo más razonable). No fue sino hasta que Joe Kelly comenzó a escribir American Son, el tie-in de Amazing Spider-Man con el evento Dark Reign que recuperé el interés en mi personaje favorito y aunque American Son está lejos de ser la mejor historia de Spider-Man, fue lo suficientemente buena como para convencerme de darle una oportunidad a Marvel y a Brand New Day en general (aunque admito que sólo he leído New Ways to Die, que a pesar de presentar un concepto ligeramente estúpido como Anti Venom, tenia un guión interesante además de contar con el arte de John Romita Jr.). Fue precisamente gracias a American Son que decidí darle una oportunidad al número 600 de mi personaje favorito (aunque probablemente lo hubiera leído de todos modos, considerando que el capítulo 600 de un cómic como Amazing Spider-Man es definitivamente un número importante) y, a pesar de las reacciones mezcladas que he podido apreciar en la web, creo que valío la pena.

Antes de comentar la historia principal, quisiera decir algunas cosas acerca de los extras que incluía este cómic. Definitivamente uno de los mejores fue la historia de Stan Lee (con dibujos de Marcos Martin), en la que una especie de Stan Lee joven actúa como psicólogo del protagonista, haciendo geniales referencias a la historia del personaje y a los cambios que ha tenido a lo largo de los años (desde la saga de los 6 brazos hasta su complicado historial amoroso); a veces la gente olvida que Stan Lee es más que un viejo gracioso que tiene cameos en las películas de súperheroes; Lee es un escritor talentoso que si bien no está en el nivel de Alan Moore o Neil Gaiman, ciertamente puede captar la esencia de lo que es un cómic de súperheroes, en especial cuando se trata de su mejor creación. Las demás historias tambien son interesantes, aunque la de Zeb Wells es particularmente graciosa por el cameo de Comic Book Guy de Los Simpsons y el infame Spider-Mobile.

Finalmente, si bien la omisión de la galería de portadas presente en todos los demás nros. 600s o 500s que Marvel ha publicado este año es particularmente "ofensiva" para el coleccionista de este personaje o el seguidor de su historia, la inclusión de la portadas que nunca se verán fue interesante; mi favorita fue la de Bendis y Janson, el (legalmente imposible por cuestiones de derechso de autor) team up entre Spider-Man y Batman, y, sorprendentemente, el de Loeb y McKone, que no sólo hace referencia a una portada clásica de Batman y Superman si no que también demuestra de que...Jeph Loeb aún tiene algo de talento (sí, sé que es difícil de creer).

El cómic principal, a diferencia del caso de Daredevil en que complementa una historia ya desarrollada y presenta un nuevo status quo o el del Captain América que sirve para presentar una nueva historia a la vez que "homenajea" a Steve Rogers, es prácticamente una historia independiente; no es necesario conocer los detalles de lo ocurrido a lo largo de Brand New Day para entender lo que Slott intenta relatar. Básicamente la trama nos muestra al Doctor Octopus que al ver que su cuerpo está en un estado particularmente malo, decide asumir el control de todas las máquinas de la ciudad con el objeto de "mejorar" la vida de los ciudadanos, pero como un súpervillano no es confiable, Spider-Man tiene que detenerlo (lo cual es razonable en vista de que Octopus estaba usando su control tecnológico para fines personales como eliminar a Spider-Man). Las interacciones entre los personajes (particularmente Spider-Man y Johnny Storm) están bien desarrolladas, lo cual captura de manera adecuada el espíritu de lo que es una ciudad llena de súperheroes como es New York.

Dejando de lado la parte "súperheroica" del cómic, pasamos al melodrama clásico en Spider-Man, en esta ocasión representado por la boda entre la tía de Peter y John Jameson Sr. (padre de JJ Jameson; sí, es tan raro como suena). Nuevamente el guión de Slott revitaliza una historia que no es particularmente interesante ya que las interacciones entre los personajes (sobre todo Peter y JJ) y la muestra de casi todo el elenco de personajes secundarios de Spider-Man hacen que una historia ligeramente simple como la boda de dos ancianos sea interesante. Sin embargo, el verdadero momento de este cómic y que espero que en futuras ediciones tenga importancia es el regreso de Mary Jane, lo cual en el mejor de los casos puede indicar un giro interesante en el mundo de Spider-Man post-OMD.

Personalmente, me parece que Amazing Spider-Man 600 es un buen comic ya que logra contar una historia entretenida y sin mayores presunciones; Slott intentó capturar el espíritu entretenido de los cómics de la era de Stan Lee o de JMS; no todo número 600 debe intentar cambiar radicalmente al personaje, a veces es suficiente con entretener al lector, siempre y cuando dicho entretenimiento sea de calidad y no implique que a largo plazo se deje de lado el desarrollo del personaje o de otros aspectos importantes. No es el cómic perfecto, pero es entretenimiento de calidad y ciertamente una buena señal acerca de cómo serán los cómics de Amazing Spider-Man en el futuro, en el mejor de los casos.

Daredevil #500



Durante las vacaciones aproveche para leer todo el trabajo de Brian Michael Bendis y Alex Maleev y de Ed Brubaker y Michael Lark en Daredevil y a pesar de que no el trabajo de ambos equipos creativos no fue perfecto, ciertamente es de lo mejor que he leído sobre el personaje y como cómic en general. La idea de que la identidad de Daredevil sea revelada al mundo y las consecuencias diversas que esto tiene, sumado al colapso nervioso del personaje además de su vieja rivalidad con el Kingpin permitió que ambos autores desarrollen historias muy interesantes en las que en lugar de huir de los eventos desarrollados como hizo Quesada con One More Day en el caso de Spider-Man, encararon las consencuencias y pudieron contar historias que demostraban no sólo la mentalidad del personaje sino también la visión del mundo que tienen los habitantes ficticios de la Tierra-616.

Desde que terminé de leer estos geniales cómics tenía ganas de hacer un extenso comentario acerca de la genialidad del trabajo de Bendis y Brubaker (sin dejar de lado el talento artístico de Maleev y de Lark), sin embargo, me parecía un poco complicado escoger un sólo arco de trama que comentar y más complicado aun hacer un comentario general sobre la obra de ambos equipos; es así que aprovechando que esta semana salió finalmente el último cómic de Daredevil escrito por Ed Brubaker antes de pasarle la tarea a Andy Diggle (quien a pesar de hacer un trabajo interesante en Thunderbolts tiene una barra muy alta que superar).

Antes de comentar la trama principal de Return of the King y de este cómic específico, quiero resaltar las historias adicionales que incluyo. Si bien Ann Nocenti no cuenta con el reconocimiento que tiene Miller o Bendis como escritores de Daredevil sería injusto negarle la importancia y el talento que demostró durante los años en los que junto a John Romita Jr. (uno de mis artistas favoritos) trabajo de manera interesante al personaje (recordemos la creación de Typhoid Mary, uno de los personajes más interesantes del mundo de Daredevil que lamentablemente no ha sido utilizada adecuadamente por otros autores; o el genial momento en Acts of Vengeance cuando un debilitado Daredevil "decapita" a Ultron usando únicamente un palo de madera); su historia dentro de este cómic logra ser particularmente interesante a pesar de sus tintes sombríos, además, el arte de David Aja encaja a la perfección con el relato de Nocenti y no decepciona ni en las escenas de acción ni en aquellas de introspección en los personajes.
También es digna de ser resaltada la reimpresión del clásico de Frank Miller Daredevil #191, la ruleta rusa entre Daredevil y un incapacitado Bullseye, un perfecto epílogo a los eventos iniciados con la primera aparición de Elektra. Desde la eliminación completa de los fondos hasta la historia paralela, DD #191 es definitivamente uno de los mejores trabajos de Frank Miller, casi al nivel de Born Again en sus mejores momentos y a pesar de ser un cómic de súperheroes, no necesita más acción que el protagonista hablando con su tradicional rival y demostrándole que a pesar del peligro que este representa y el daño que ha causado, el héroe como tal no puede matar a su enemigo, aunque ello lo condene a enfrentarlo hasta el final.
Finalmente, la otra historia adicional presentada en este cómic es un avance de Daredevil: The List, que finalmente une los cómics de éste personaje con el evento Dark Reign. La idea de Norman Osborn eligiendo a aquellos personajes que considera amenazas mezclada con los cambios en la vida de Matt Murdock puede ser interesante y por lo que he visto en este avance, Andy Diggle presenta de manera interesante la historia, sólo espero que el desarrollo de ésta valga la pena.

Daredevil #500 marca el final de Return of the King, una historia que prometía cambiar nuevamente el status quo de Daredevil como hiciera Bendis anteriormente durante Out y sobretodo al final de The Murdock Papers. Nuevamente se nos muestra la lucha de poder entre una fuerza exterior (the Hand, viejos enemigos de Daredevil) contra el Kingpin del crimen de New York, Wilson Fisk (personaje que a Bendis y Brubaker han logrado explotar mejor que ningún autor, salvo, probablemente, Miller en Born Again), lo cual a su vez involucra a Daredevil quien luego de haberlo perdido casi todo a lo largo de los años de Bendis y Brubaker (particularmente en Without Fear y algunos momentos de Lady Bullseye, historias que Brubaker ideó precisamente como preparación para el clímax de este número y también para demostrar que Daredevil es un personaje cuyo valor está en que de entre las peores situaciones siempre logra levantarse; ambos arcos son bastante recomendables a pesar de que para el lector común sean demasiado depresivos por todo lo que tiene que sufrir Matt Murdock), decide aliarse con Fisk para derrotar a the Hand de una vez por todas, sin saber que su viejo rival tiene sus propios planes.

No quiero desarrollar extensamente la trama de Return of the King, sino simplemente quiero indicar que el trabajo de Brubaker en esta historia ha superado a casi todo lo que ha realizado anteriormente en Daredevil (salvo, probablemente, su primera historia, The Devil in Cell Block D que espero tener tiempo de comentar en otra ocasión). Si bien en algunos momentos no comprendía del todo qué era lo que Brubaker estaba buscando a través de la extraña persecusión de the Hand y Lady Bullseye a Daredevil y otros personajes, finalmente Brubaker logra explicarlo todo de manera adecuada, demostrando por qué él se gana la vida escribiendo cómics y yo lo hago estudiando derecho (sí, me robé esta frase de The Other Murdock Papers). La idea de que Daredevil asuma la dirección de esta organización secreta presenta un paralelo interesante con los eventos vistos en Hardcore y The King of Hell's Kitchen cuando Murdock asume el rol de Kingpin de su zona para llenar ese vacío de poder y demostrarle a los criminales que en su ciudad él es quien manda. Al asumir el liderazgo de esta peligrosa organización (recordemos los eventos de Wolverine: Enemy of the State y Agent of SHIELD para ver la extensión del daño que puede causar este grupo cuando se encuentra bien organizado) el futuro de Daredevil es particularmente interesante ya que nos presenta al héroe tratando ya no de luchar contra el enemigo, sino tratando de cambiarlo desde adentro.

Desde que Kevin Smith revitalizó en cierto modo a Daredevil este ha sido uno de los cómics más interesantes de Marvel. A pesar de que tuvo momentos poco estelares (como aquellos cómics escritos por Bob Gale o el énfasis de David Mack en Echo, que a pesar de no ser historias malas, no encajaban completamente en la historia que Bendis estaba contando), en general es uno de los mejores cómics que he leído (y puedo decir, orgullosamente supongo, que lo he leído en su totalidad). La perfecta combinación entre historias del mundo criminal y del mundo de los súperheroes hacía de Daredevil un caso interesante en medio de los numerosos cómics del mercado, de los grandes crossovers y de las historias llamativas que siempre prometen cambiarlo todo pero al final no modifican nada. Bendis le brindó una nueva vida a Daredevil destruyendo a Matt Murdock poco a poco, tarea que Ed Brubaker continuó quizás con un afán casi sádico (Without Fear es probablemente uno de las historias de súperheroes más frustrantes porque demuestra que a veces el protagonista no sólo no detiene al villano sino que al final lo pierde todo a cambio de nada), pero que en ningún momento dejaba de demostrar el amplio talento de este escritor. Definitivamente extrañaré el trabajo de Ed Brubaker en Daredevil y espero que Andy Diggle (quien me ha demostrado en Thunderbolts que es capaz de contar historias interesantes aunque hasta ahora no ha llegado a desarrollar una conclusión adecuada a ninguna de ellas) logre mantener la alta calidad de este cómic, manejando adecuadamente el nuevo status quo de un hombre que al haberlo perdido todo no tuvo mayor opción que tomar el camino que menos esperaba.

martes, agosto 11, 2009

Marvel 70 Años

Hoy se conmemoran 70 años de Marvel Comics (aniversario que toma en cuenta su tiempo como Timely Comics y como Atlas Comics, porque, sinceramente, decir que empezó en 1961 hace que a pesar de todo la empresa se vea algo joven, comparada con su Distinguida Competencia) y creo que debería hacer un comentario al respecto al ser Marvel la empresa de cómics que más he seguido. Para ello, quiero dejar de lado los comentarios generales acerca de las virtudes de Marvel sobre DC, sus defectos o su historia; quiero hacer de éste un post un poco más personal (por lo que asumo que mis escasos lectores no tendrán tanto interés en él).

Mi primer cómic fue uno de Marvel, el TPB de Fantastic Four Vs X-Men; el cómic me encantó, aunque mis personajes favoritos de la caricatura de X-Men no estaban presentes (Gámbito aun no había sido creado, Nightcrawler y Colossus estaban en coma). La historia se desarrollaba poco después de los eventos de la masacre de los Morlocks y relataba cómo los X-Men buscaban la ayuda de Reed Richards (y luego del Dr. Doom) para curar a Kitty Pryde, quien luego de la batalla había quedado confinada a un estado casi etéreo. Si bien la trama no es particularmente memorable, este cómic tiene un lugar especial para mí al ser el primero que compré (quien diría que años más tarde Chris Claremont se convertiría en un escritor que me cause sentimientos mezclados y que Ann Nocenti, editora de esta historia, tendría un trabajo infravalorado en Daredevil).
Y fue así cómo con un cómic bastante simple de lo 80s comenzó mi interés en Marvel, con el paso de los años no fui acumulando cómics debido a que en mi ciudad era un poco difícil conseguirlos (el TPB que mencioné lo compré en Arica) y seguí las caricaturas de X-Men, Spider-Man, Hulk y Fantastic Four (Iron Man no me parecía tan entretenido) hasta que eventualmente mi interés por los súperheroes fue reduciéndose. Tuvieron que pasar varios años más para que un documental de History Channel reviviera mi interés, mostrándome que los cómics en general eran un medio artístico interesante y que ofrecía historias tan diversas como cualquier otro; gracias a este documental y a la Internet, mis conocimientos de cómics fueron aumentando hasta que en el 2006 logre encontrar el modo de descargar cómics (siendo los primeros que encontré en Internet Marvel 1602 de Neil Gaiman y Ultimate Spider-Man de Brian Michael Bendis) y es realmente en esa fecha en que me convertí en un lector de cómics realmente.
Sé que no llevo muchos años como lector de cómics, pero eso no cambia el hecho de que de algún modo u otro, las historias de los personajes de Marvel siempre han sido parte de mí, por así decirlo. Desde la caricatura de Spider-Man con Iceman y Starfire hasta el más reciente capítulo de Daredevil, los personajes de Marvel me han brindado entretenimiento genial en algunos casos o simplemente absurdo en otros; sin importar cómo lo hagan, y a pesar de lo criticable, siempre puedo confiar en que Marvel me va a brindar entretenimiento de calidad.
Han pasado 70 años desde que el Capitán América golpeó a Hitler en la cara y no han sido en vano, Marvel Comics es una de las grandes empresas de cómics porque a pesar de todo lo que se le pueda criticar al género de súperheroes, nos brinda historias que ciertamente logran entreternos y, en el mejor de los casos, tal vez llegan a afectarnos de manera más personal.

lunes, agosto 03, 2009

Fuck You Jeph Loeb Parte 3: Ultimatum

(Dejando de lado el inmaduro título de este post que inevitablemente debía utilizar para seguir con la tendencia iniciada con los anteriores dos posts criticando a Jeph Loeb)

Hace unos días terminé de leer Spider-Man: Blue, uno más de la trilogía de historias recicladas que buscaban mostrar el lado más humano de personajes de Marvel (como Daredevil: Yellow, historia que ya he comentado favorablemente antes), y estaba dispuesto a comentar dicha historia en mi blog, considerando que a pesar de ser una trama reciclada del trabajo clásico de Stan Lee, era un cómic interesante. Sin embargo, hace unos días también salió a la venta el quinto número de Ultimatum, con lo que se daba fin a esta saga. Considerando que al fin ha concluido esta terrible historia (que continuando los eventos narrados en Ultimates 3, mostraría eventos que transformarían al universo Ultimate, que para quienes no lo sepan, es un mundo alternativo creado por Marvel con el objeto de poder contar historias más modernas y no tener el peso de la continuidad existente desde los 60s), considero adecuado hacer un comentario final al respecto.

A pesar de que el trabajo de Loeb en Ultimates 3 fue pésimo y de que Ultimate Origins (la saga que serviría como prólogo a Ultimatum) fue interesante a pesar de plantear algunos retcons innecesarios, decidí no leer Ultimatum con prejuicio alguno. Sin embargo, esa actitud positiva no duró mucho tiempo y ya para el segundo número estaba convencido de que Ultimatum era un cómic terrible y que el talento actual de Loeb se encontraba muy lejos de aquel que vimos en The Long Halloween o incluso en Daredevil: Yellow/Spider-Man: Blue. Cuando el mejor recurso que tiene un escritor para generar suficiente drama es causar muertes innecesarias, probablemente no estemos ante un buen escritor; cuando esas muertes son tratadas de manera irrelevante, usadas sólo para el shock y mostradas de manera innecesariamente violenta (como por ejemplo, la imagen de Wasp siendo devorada por Blob y más adelante, Blob siendo devorado por Hank Pym), entonces ya pasamos a un nivel especial de falta de talento, un nivel que yo creía que sólo tenían autores tan infames como Rob Liefeld o Chuck Austen.

Marvel prometía que Ultimatum sería un evento que cambiaría el universo Ultimate para siempre, algo que probablemente sí haya sido necesario en vista de que salvo Ultimate Spider-Man, los cómics de este universo habían llegado a un punto en que dejaban de mostrar tramas interesantes o creativas que justificaran su permanencia. Claro está, es muy distinto cancelar un título y dejar a sus personajes en el limbo que descarrilar completamente a un personaje (en este caso Magneto) convirtiéndolo en un genocida y aprovechar eso para deshacerse de personajes "innecesarios" (casi todos personajes secundarios como Beast, Daredevil o Nightcrawler). Ultimatum, durante sus 5 numeros, se caracterizó básicamente por la cantidad de muertes que mostró (32 personajes murieron, algunos offpanel, algunos de manera rápida, otros de manera gráfica y violenta; algunos no eran muy distintos a sus versiones tradicionales como Blob, otros eran variaciones interesantes como Toad, otros fueron descarrilados por Loeb, como Thor o Magneto), todas ellas como un vano intento de limpiar el universo Ultimate y de vender más cómics prometiendo muertes y escenas violentas (aunque es necesario admitir que no todas las muertes fueron en Ultimatum sino en los tie-ins de los demás cómics del universo Ultimate). Personalmente, creo que la muerte de un personaje no tiene que estar completamente justificada o ser parte de un sacrificio heroico o gran batalla, puede ser algo completamente carente de sentido, aleatorio, como suele ser en la vida real, pero tiene que cargar con el adecuado peso emocional y no ser una cuestión de "una ola gigante destruye New York y mata a miles" que no causa ningún desarrollo en los supuestos héroes (salvo Spider-Man, el único personaje que logró mantener la calidad de su cómic a lo largo de este horrible evento gracias al talento de Brian M. Bendis para escribir Ultimate Spider-Man).

Respecto a la trama, debo admitir que la idea de Magneto cobrando venganza contra toda la humanidad es interesante a pesar de que ya ha sido utilizada muchas veces. Sin embargo, la manera en que es ejecutado este plan es horrible; lo particularmente ofensivo es la idea de que Magneto está dispuesto a utilizar a sus propios seguidores como hombres-bomba, explotando de manera terrible el poder de Jamie Madrox (idea que ya había utilizado Apocalipsis en Age of Apocalypse); muchos afirman que Planet X es uno de los peores trabajos de Grant Morrison porque descarrila completamente a Magneto, sin embargo, Loeb ha superado a esa saga, mostrándonos al peor Magneto de todos. Como si eso no fuera suficiente, la manera en que los héroes reaccionan al desastre es carente de toda emoción, lo cual es terrible considerando que son "súperhéroes". Sin embargo, lo que se lleva el premio a la peor trama de todo el cómic es el "plot twist" que revela quién estaba detrás de todo esto, Pietro y Wanda, hijos de Magneto que supuestamente habían muerto en Ultimates 3 y que habían motivado que su padre llegue a tomar medidas extremas; a Loeb no le importa ignorar eventos que él mismo contó, así como no le importa que los personajes no hayan tenido interés en los planes de su padre cuando fueron introducidos en el universo Ultimate; para Loeb una buena historia de Marvel es aquella que se acerca lo más posible al universo oficial (616) con cambios que él considere necesarios, sin importar la continuidad establecida por autores mucho más talentosos como Mark Millar (que si bien puede ser criticado por muchas razones, es, a pesar de todo, un autor mucho mejor que Jeph Loeb).

Muchos afirman que la razón por la que Loeb sigue vendiendo gran cantidad de cómics a pesar de que es un pésimo escritor es porque a algunas personas no les importa el terrible guión y prefieren sólo admirar el dibujo de David Finch; sin embargo, yo no puedo disfrutar un cómic ignorando el guión; un cómic no está compuesto únicamente por los dibujos o las palabras, sino que es una mezcla de ambos, debe existir una armonía entre ambos elementos, con lo cual se tendría un cómic verdaderamente bueno. Loeb es inteligente al trabajar con buenos artistas (usualmente con Tim Sale), pero eso no lo salva de ser un terrible escritor, como lo ha demostrado con Ultimatum. El universo Ultimate tenía problemas, ya no era tan rentable o interesante como había sido a principios de esta década, pero ni siquiera el menos interesante de los universos de Marvel merecía que se le dé el trato que Loeb le dio en Ultimatum; este cómic es un insulto a todos aquellos que apreciamos el arte secuencial como una forma creativa e interesante de arte y entretenimiento. Me ofende como seguidor del universo Ultimate, como aficionado a Marvel y como lector de cómics en general; cuando hay obras tan geniales como Fables, The Walking Dead o el mismo Ultimate Spider-Man, no me explico como es que Marvel permite que se publique una historia de tan escasa calidad como Ultimatum. Ultimates 3 me pareció una verdadera lástima considerando el talento que Loeb había demostrado, pero con Ultimatum, Loeb ha dejado de ser el mismo que escribió The Long Halloween, es sólo un tipo que cree que diálogo "cool", muertes, dibujos bonitos y escenas de acción equivalen a un buen cómic, lo cual está muy lejos de ser cierto. En definitiva, Ultimatum es probablemente el peor cómic que he leído y aunque perdí mi tiempo con él, creo que me sirve para tener una mejor perspectiva de lo que se puede esperar en este medio.