jueves, julio 23, 2009

Action Philosophers!

Cuando leí por primera vez Marvel Zombies 3 (motivado inicialmente por la genial portada que parodiaba a Army of Darkness, poniendo a Aaron Stack en lugar de Ash), me dí con la grata sorpresa de que la saga había conseguido dejar de lado las historias entretenidas pero innecesariamente dramáticas de Marvel Zombies 1 y 2 y había logrado conjugar los aspectos más terroríficos y a la vez humorísticos de una película de serie B. Cuando descubrí que Fred Van Lente había sido quien había logrado manejar adecuadamente estos elementos, decidí que tenía que seguir a este escritor, pues tenía la garantía de que su trabajo en otros cómics debía ser tan bueno como en Marvel Zombies 3.
Sin embargo, la segunda ocasión en la que leí a Van Lente no fue en un cómic de Marvel, sino en un proyecto mucho más "personal", Action Philosophers, que como su nombre indica, es un cómic acerca de los principales filósofos de la historia del conocimiento humano (y principalmente occidental). Con la garantía de que Van Lente es un talentoso escritor (y el sencillo pero llamativo estilo de dibujo de Ryan Dunlavey) y con mi interés en la filosofía, no me quedó duda de que iba a disfrutar este cómic y tras haber leído los 9 capítulos por los que está compuesto, debo decir que no me equivoqué.

Action Philosophers, publicado por Evil Twin Comics, editorial de propiedad del autor, es un interesante ejercicio en el arte secuencial, pues nos muestra uno de los pocos casos de "cómic educativo" que logra enseñar algunas ideas básicas del pensamiento humano a la vez que entretiene. La idea básica es que a través del formato cómic, el autor explica en términos simples, las ideas más importantes de pensadores tan diversos como Platón (representado por un luchador de lucha libre, con máscara y catchphrase incluidas-Plato Smash!!) o Marx (vestido como Rambo y armado con una M-60).


Es precisamente este uso del humor lo que hace mucho más llamativo a este cómico. Al ser representadas las ideas de cada autor en el marco de un cómic de acción/aventura, no sólo se hace mucho más dinámico y sencillo el aprendizaje sino que también permite que sútilmente (y a veces no tanto), los autores puedan criticar o burlarse de las diversas posiciones filósoficas que presentan (o de las reacciones que estas tuvieron en su momento). Adicionalmente, si bien un profesor de filosofía podría quejarse acerca de la omisión de determinados conceptos en determinados filósofos, las objeciones pierden fuerza cuando se recuerda que el objetivo del autor es meramente presentar, de la manera más sencilla posible, las ideas más importantes de cada pensador (para complementar el estudio, cada número incluye una bibliografía adicional que el lector puede buscar).

Independientemente de cuál sea el mejor método para enseñar filosofía o para hacerla más atractiva para el público en general, creo que Action Philosophers! es uno de los trabajos más ingeniosos que se hayan realizado como cómic. No sólo presenta de manera académicamente aceptable al pensamiento de los autores, sino que logra hacerlo de modo ingenioso, gracioso, respetuoso (la mayor parte del tiempo) y sobretodo, lo más importante, entendible y entretenido. Es difícil imaginarse a alguien riendo mientras lee a ciertos autores (Heidegger es el primero que me viene a la mente, aunque su pensamiento no fue muy desarrollado en el cómic), pero Action Philosophers! sí puede lograr ese objetivo y ello es gracias al talento de su autor, quien en definitiva es uno de los escritores más talentosos en el medio en estos momentos (su igualmente genial Comic Book Comics, que relata la historia de....los cómics, es, a pesar de sus retrasos, uno de los cómics que con mayor anticipación espero).

miércoles, julio 22, 2009

Scott Pilgrim


Tengo que admitir que a pesar de que soy un ávido seguidor de los cómics como medio, no estoy muy acostumbrado a leer algo que no sea publicado por Marvel, DC, Image o IDW; admito que soy más "cercano" al cómic de súperheroes que a temas "alternativos", pero como todo seguidor de un medio, estoy dispuesto a dejar mis prejuicios de lado y darle una oportunidad a cómics que normalmente no llamarían mi atención (como hice acertadamente con Blankets, por ejemplo). El caso de la saga de Scott Pilgrim se encuentra a término medio entre ambas tendencias (quedarme con lo que conozco o leer algo original pero que "no es mi estilo"), pues, a pesar de que las historias "románticas" sobre jóvenes (de mi edad) mucho más interesantes/cool/hip/indie que yo no me llaman mucho la atención, no puedo ignorar un cómic que retrata a su protagonista de la siguiente manera:


Con esa pequeña imagen podría resumir el encanto del trabajo de Bryan O'Malley (aunque probablemente podría escoger algo con diálogo para reflejar su excelente e ingenioso manejo de las palabras). Mezclando algunos elementos de la "cultura indie", los problemas típicos de la juventud (principalmente amorosos, pero ocasionalmente económicos, sociales y laborales) y un amplio contenido absurdo con referencias a cultura pop y, lo que llamó aun más mi atención, referencias a la cultura de videojuegos (como la imagen de Scott mezclado con el traje de tanuki de Super Mario Bros 3). El mundo de Scott Pilgrim es tan absurdo, fantástico, que es inevitable sentirse atraído por él; la relativa normalidad con la que se enfrenta a los malignos ex-novios de su interés amoroso, las situaciones ridículas en las que cae el protagonista y ocasionalmente sus amigos, todo ello se suma para hacer que una historia típica de "chico A le gusta chica B" se convierta en una aventura de realismo mágico que a su vez logra decir algunas cosas interesantes sobre como mantener una relación y hasta cierto punto (en el cuarto libro, el mejor de la saga), acerca de madurar y aprender el significado del amor (mientras te enfrentas a una half-ninja en el jardín de la casa de tu interés amoroso).

Hay ciertos aspectos de Scott Pilgrim que podría criticar (sobretodo la estupidez del protagonista que a veces resulta ofensiva para mi propia inteligencia; o la propia frialdad de su interés amoroso, lo cual en cierto modo no explica porqué el héroe hace tanto por ella), pero creo que esos detalles no logran quitarle lo interesante al cómic. El autor ha logrado que la historia más típica de todas se convierta en un producto original al incoporarle personajes llamativos, situaciones interesantes y elementos que nos hacen ver que la vida diaria se puede convertir en historias interesantes si se manejan adecuadamente los elementos "mágicos" que pueden llamar la atención de una audiencia específica. Sólo me queda esperar a que salga el último capítulo pronto y que la versión para el cine no sea tan desastrosa como suelen ser las películas de cómics (afortunadamente, confio en el talento de Edgar Wright).

viernes, julio 10, 2009

The Life and Times of Scrooge McDuck

Casi todos los cómics que he comentado hasta ahora han sido de súperhéroes (o de terror/ciencia ficción). Hoy quiero hacer algo completamente diferente, comentando uno de mis cómics favoritos, The Life and Times of Scrooge McDuck. Sí, Rico McPato de las caricaturas de Disney (específicamente, Duck Tales). Si bien puede parecer algo "infantil" considerar el trabajo de Don Rosa con este personaje como uno de los mejores del medio, creo que darle cualquier otra denominación sería injusto con un personaje, un autor y en general, una obra tan notable como la que comento ahora.

Disney suele recibir poco aprecio en estos días, ya sea por su cantidad innecesaria de secuelas de sus clásicos animados, la inevitable hipocrecía entre los mensajes nobles de sus historias comparados con la manera en que se desarrolla su actividad empresarial, lo repetitivo e infantil que pueden ser sus películas y, en el peor de los casos, la cantidad de "estrellas" adolescentes que ha creado a través del terrible Disney Channel. Sin embargo, remitirnos a lo que he mencionado para restarle valor a una de las principales fuentes de obras notables de la cultura occidental es bastante injusto; no podemos ignorar el valor histórico de Blancanieves ni la calidad de The Lion King o Toy Story. Además, a pesar de todo lo que se pueda decir sobre los personajes de Disney, en muchas ocasiones suelen ser comentarios poco informados o que sólo toman en cuenta las características más conocidas del personaje (Scrooge McDuck suele ser víctima de esto).

Una de las maneras como Disney logró "humanizar" a sus personajes fue a través del trabajo de Don Rosa en los cómics, brindándonos geniales historias sobre la familia del pato Donald, en especial sobre su tío, Scrooge McDuck, definitivamente, el personaje favorito del autor. Es así que para demostrar que Scrooge es más que un tipo tacaño y ambicioso, Don Rosa escribió lo que probablemente sea el mejor cómic de Disney y uno de los mejores que he leído, The Life and Times of Scrooge McDuck.

Quienes hayan crecido en los 90s como yo recordarán la caricatura Duck Tales, la cual narraba las aventuras que Scrooge y sus sobrinos tenían, enfrentándose a diversos villanos que de algún modo querían apoderarse de la fortuna de Scrooge. Además de su pegajoso opening, Duck Tales era un programa interesante porque siendo una caricatura para niños, presentaba historias ingeniosas y entretenidas, que se remitían al trabajo de Carl Barks con los personajes (Barks es el creador de Scrooge y uno de los principales autores de cómics de Disney). Pero la obra de Don Rosa no se basa en las aventuras que vimos en los 90s, sino que se remite al pasado de Scrooge, muchos años antes de que Huey, Dewey y Louie dejaran de vivir con su tío Donald.

Don Rosa nos presenta a Scrooge McDuck, de sólo 10 años de edad, el único hijo hombre de una familia caída en desgracia a fines del siglo XIX en Escocia. Es en este ambiente en el que se generan las situaciones que moldearan al personaje para toda su vida, particularmente su voluntad de trabajar más duro que los demás y lograr sus metas honestamente. Es así que con la meta de tener éxito, el joven Scrooge se embarca a America donde vive diversas aventuras (históricamente acertadas pues Don Rosa, a diferencia del autor promedio, se preocupa por investigar cada detalle del ambiente de sus historias, aunque en ciertas ocasiones suele ignorar datos menores que perjudicarían innecesariamente a la trama). Tras varios acontecimientos, fracasos y aventuras diversas, Scrooge llega al Norte de América, a inicios de la fiebre de oro en ese lugar y tras mucho esfuerzo y obstinación, enfrentándose a los típicos aprovechadores y un prestamista deshonesto, finalmente logra su meta y encuentra oro, lo que desencadena los eventos que lo convertían en el millonario que siempre quizo ser. Luego regresaría a su tierra natal (oportunidad perfecta para que el autor demuestre la hipocrecía a la que otros pueden llegar sobre el éxito ajeno) para, junto a sus hermanas, regresar a América y establecerse en Duckburg y construir la famosa bóveda que el público de Duck Tales recuerda con claridad.

Hasta este punto, Don Rosa nos ha mostrado cómo Scrooge McDuck pasó de ser un pequeño y empobrecido muchacho en Escocia a ser un reconocido magnate. Pero lo más interesante del relato no es el hecho de que Scrooge sea ahora un millonario, sino la manera cómo logró su meta; el camino es mucho más llamativo que la meta. Es así que vemos cómo a través de negocios fallidos (como invertir en un barco justo cuando comienza a desarrollarse el ferrocarril o llegar tarde a la fiebre de oro del oeste americano, África y Australia), enfrentamientos con aprovechadores (criminales comunes como los Beagle Boys, rivales de la familia como el clan Whiskerville o rivales personales como Flintheart Glomgold) y otros eventos que enfatizan las características del personaje, es decir, no importa cuán fácil sea aprovecharse del trabajo ajeno ni cuántos problemas traiga esforzarse honestamente, nada de eso desmotiva a Scrooge McDuck, quien se esfuerza largo tiempo hasta lograr su objetivo. Este es el aspecto más interesante del personaje, algo que usualmente no se ve en las historias que lo muestran en el "presente"; si bien suena un poco cliché e idealista, el mensaje que Don Rosa nos da en esta obra acerca de cómo el trabajo duro es la mejor forma de lograr lo que queremos, es un mensaje bien desarrollado, encaja perfectamente en la trama y define la personalidad del personaje (sin dejar de lado que el mensaje es por sí mismo bastante importante y cierto, en mi opinión).

Sin embargo, creo que lo mejor y a la vez más dramático del cómic viene en sus últimos capítulos, aquellos que nos muestran al Scrooge más "tradicional", aquel que le hace homenaje al Ebenezer Scrooge de Dickens, el millonario que está más interesado en hacer más dinero que en sus seres queridos que lo han apoyado desde un inicio. Es en este punto que Don Rosa narra la única instancia en la que Scrooge hizo uso de técnicas poco éticas, nobles o justas para lograr su cometido (forzando a que una tribu africana abandone sus tierras contratando a un grupo de matones para asustarlos y luego engañando a su líder para que éste le venda las tierras sin saber que lo hacía con el sujeto que los expulso de éstas). Esta historia marca el fin del "humor" que se había desarrollado hasta ese momento, mostrándonos el peor lado de Scrooge y en general, de la ambición. A pesar de que el personaje se da cuenta de lo mal que ha actuado y de la pérdida de la buena imagen que tenían de él sus hermanas, ello no evita que prefiera pasar varios años acumulando mayores riquezas antes que reconciliarse con su familia. Cuando Scrooge finalemente regresa a Duckburg y recibe una cálidad bienvenida de parte de su familia, éste ignora a su familia y prefiere dar órdenes y quejarse de la gente que quiere aprovecharse de su fortuna. Los eventos que siguen son probablemente los más tristes y a la vez mejores del cómic: luego de confrontar a sus hermanas, Scrooge regresa a administrar su negocio y Donald (siendo un pato pequeño todavía) patea a su tío por su insolencia. Esto lleva a Scrooge a recordar los momentos importantes que paso con su familia, pero, así como ocurrió antes en África, su reflexión se pierde cuando se da cuenta de que es el "hombre" más rico del mundo.

El último capítulo de la historia ocurre muchos años en el futuro y nos muestra a un Scrooge retirado y más amargado, mucho más cercano a la imagen negativa que suele asociarse al personaje. Es en esta última historia donde el personaje, gracias a sus "sobrinos", finalmente logra redimirse, no sólo dándose cuenta de lo importante que es su familia, sino finalmente recordando todas las experiencias por las que pasó para llegar a ser el "hombre" más rico del mundo; Scrooge se da cuenta de que para él, el dinero es importante no sólo por su valor económico, sino por el esfuerzo y por lo que tuve que vivir para conseguirlo.

A lo largo de 12 capítulos, Don Rosa hace algo aparentemente increíble al tomar un personaje aparentemente plano y darle profundidad e historia. Tomando referencias hechas por Carl Barks en su trabajo y mucha investigación en geografía e historia, Don Rosa relata una de las historias más conmovedoras que he leído, mostrándonos primero cómo el trabajo duro y honesto puede llevarnos a lograr nuestras metas, y luego, que a pesar de nuestro éxito, no debemos olvidar a quines estuvieron ahí por nosotros ni tampoco perder de vista la razón de tanto esfuerzo. The Life and Times of Scrooge McDuck puede parecer una historia para niños, pero el trabajo de Don Rosa puede ser apreciado por personas de cualquier edad porque la temática y el mensaje son universales, además, cuestiones de edad no deberían desincentivar que alguien aprecie una obra de arte como ésta. Definitivamente no me puedo avergonzar al decir que uno de los mejores cómics que he leído es acerca de un personaje de Disney, The Life and Times of Scrooge McDuck es una historia demasiado buena como para sentirse avergonzado de haber disfrutado su calidad artística.

viernes, julio 03, 2009

Kraven's Last Hunt (Fearful Symmetry)


Spider-Man es uno de mi súperheroes favoritos; desde que lo vi por primera vez en la caricatura de los 90s el personaje me encantó; si bien no era tan llamativo como Batman o tan poderoso como Superman, había algo en el personaje que lo sentía más "normal", incluso en la versión presentada en dicha caricatura, me podía imaginar a mí mismo teniendo los mismo problemas que Peter Parker (Clark Kent era demasiado noble y Bruce Wayne es un playboy millonario). Suena poco original, pero creo que la razón por la que me gustaba Spider-Man es precisamente aquella por la que el personaje fue tan popular, su "relatability", la posibilidad de sentir que Peter Parker es un patético perdedor, un tipo con problemas usuales como cualquiera de nosotros (sí, a los 10 años ya me imaginaba como un tipo promedio).

Lamentablemente esta imagen de Peter Parker perdedor promedio limita hasta estos días el desarrollo del personaje, como fue evidenciada por One More Day. Afortunadamente, existen escritores que sí han hecho un esfuerzo para demostrar que el personaje tiene espacio para desarrollarse y madurar. Uno de estos casos es el trabajo de J. Michael Straczynski en el arc de Coming Home, que probablemente comentaré luego, pero sin lugar a dudas, una de las mejores historias de Spider-Man es la que comentaré en esta ocasión, Kraven's Last Hunt, escrita por J.M. De Matteis e ilustrada por Mike Zeck; esta es definitivamente la historia que le recomendaría a cualquier lector interesado en el personaje.

Kraven's Last Hunt es una historia atípica pues para empezar, el protagonista no es realmente Peter Parker sino Kraven el Cazador, previamente un villano más del trepamuros, uno de los tantos villanos menores que ocasionalmente llamaban la atención del héroe por sus crímenes. Sin embargo, De Matteis le da una dimensión insospechada al villano, presentándolo como un hombre orgulloso, verdaderamente un cazador que ve a Spider-Man como la máxima presa y llegando a aparentes extremos para acabar con él. Es particularmente interesante el momento en que Spider-Man confiado de que este es uno más de sus encuentros con sus villanos secundarios, simplemente se enfrentarán brevemente y será como cualquier combate de cómic; sin embargo, Kraven cambia las reglas del juego disparando directamente a Peter, enterrándolo y asumiendo su identidad para él mismo tomar el rol de vigilante enmascarado.

Es en la primera mitad del cómic que podemos ver a Kraven como no lo habíamos visto antes, aunque la frase suene un poco cliche. Recuerdo que en la caricatura el personaje era un villano menor, más confundido que mal intencionado y que en los cómiics era básicamente un tipo que quería cazar a Spider-Man, pero en esta obra el personaje lleva sus características principales al extremo, cruzando la línea entre lo esperado en un villano promedio y lo que presenta esta obra. Kraven demuestra el grado al que llega su orgullo de cazador, distinguiéndose del resto de villanos a los que estamos acostumbrados; esto queda ejemplificado de excelente manera cuando al final de su historia, habiendo vencido a Spider-Man y a Vermin (villano menor que Spider-Man no pudo derrotar en un combate anterior), Kraven se da cuenta de que ha hecho todo lo que tenía que hacer, ha superado a su presa, ha vencido a la araña y con ello, ha logrado el objetivo de su vida; coge su escopeta y se dispara tras repetir la frase "Dijeron que mi madre estaba loca" (frase que menciona constantemente a lo largo de la historia, al igual que fragmentos del poema The Tyger de William Blake). En un medio en donde la muerte suele ser irrelevante y los villanos menores son fácilmente reemplazables, De Matteis no sólo le dio profundidad a Kraven, sino que hizo que su muerte sea significativa, dramática y, lo más sorprendente de todo para un suicidio, llena de sentido. Kraven ha cumplido su objetivo y tanto en el cómic como en su vida, ya no queda lugar o justificación para seguir viviendo y por ello toma la salida más lógica, conclusión genial por la que debo admirar al autor.


No obstante lo señalado, creo que con admirar el trabajo realizado en Kraven sólo estoy viendo la mitad de Kraven's Last Hunt; si bien el cazador es definitivamente la fuerza que mueve la primera mitad de la historia, la segunda mitad desarrolla al héroe, a Peter Parker. Al comienzo de la historia, Spider-Man cuestiona su propia mortalidad al enterarse de la muerte de uno de sus informantes en el bajo mundo (sumado a la muerte de su viejo compañero de trabajo Ned Leeds); un súperheroe que está más preocupado por su propia fragilidad en una "carrera" que implica tantos riesgos es un concepto interesante, nos muestra a Peter Parker como un hombre que ha llegado al punto de que si bien ha asumido la responsabilidad que viene con sus poderes, no logra entender por qué lo ha hecho, cuáles son las razones por las que sigue luchando. Es precisamente esa fragilidad la que permite que Kraven tome el lugar de Spider-Man, habiendo matado a la araña, la criatura inmortal que antes le daba tanta confianza de seguir luchando a Peter. Pero una vez que se da cuenta de que él no es la araña, él es Peter Parker, un ser humano, y que la araña ha muerto, una vez que ha notado que la máscara es la que ha muerto mas no el hombre, Peter "resucita", rompe su ataúd. El punto más interesante del personaje está aquí; puede que dude sobre su mortalidad, pero precisamente esa mortalidad es la que lo hace fuerte. Spider-Man es Peter Parker, él no se ha convertido en la máscara o visto de otro modo, al haber "matado" a la máscara, Kraven no ha matado al hombre, lo ha liberado pues el verdadero Spider-Man es Peter Parker, ese patético perdedor, el tipo promedio que lo único que quiere es proteger a la mujer que ama y por ella ha "resucitado" (a pesar de que como ya señalé, la única que murió es la "araña" y no el hombre; el hombre siempre estuvo ahí y es ese hombre el que le da su principal fuerza a Spider-Man, no son los súper-poderes, sino la fuerza de voluntad, el seguir luchando por lo que ama).

Las historias de súperheroes suelen ser criticadas por ser formulaicas, presentar cliches en casi toda ocasión y tener personajes y villanos que resalta más por ser "coloridos" que por su valor como personajes. Kraven's Last Hunt no es una de esas historias cliche; es uno de los mejores cómics que he leído en este género porque no presenta al típico villano que quiere dinero o destruir/conquistar el mundo, sino a un hombre con honor, un verdadero cazador cuya motivación es el orgullo de rendirle honor a su nombre, por más pertubador que ello llegue a ser; no presenta al héroe todopoderoso que se enfrenta a los villanso sin tener problema emocional alguno, sino a un héroe frágil, un hombre como cualquier otro que reconoce esta debilidad y la supera haciendo uso de esa característica que tanto me gustó en Daredevil: Born Again, la negativa a darse por vencido, Peter Parker duda, pero no deja que esta duda nuble su juicio del todo, sigue luchando, busca su motivación, se rehusa a darse por vencido y logra superar a esta aparentemente invencible situación.

Cuando se afirma que Spider-Man es popular porque el protagonista es un hombre común como el lector promedio de cómics se está diciendo algo muy cierto, pero en Kraven's Last Hunt, J.M. De Mattis lleva al personaje al siguiente nivel, demostrando que la fuerza verdadera del hombre común estará en esa obstinación, en el no rendirse, en la fuerza de voluntad, eso es lo que hace que Spider-Man sea un súperheroe, no los poderes, sino el hecho de que logra extraer lo mejor que tenemos los seres humanos comunes; así como Superman es uno de los mejores súperheroes porque a pesar de no ser humano logra representar los ideales de nobleza que todos tenemos, extrae su fuerza no de sus poderes sino de nuestros ideales, Spider-Man es también uno de los mejores súperheroes porque a pesar de no ser particularmente poderoso, nos recuerda que nuestro principal poder está en la voluntad de seguir luchando. Lo único que lamento es que Marvel no le haya dado suficiente importancia a la temática desarrollada en esta obra, condenando al personaje a ser nuevamente el mismo perdedor al que creen que estamos acostumbrados a ver, como demostró One More Day.


Nota: Un detalle que no sabía como incluir en el comentario es la ironía que representa este cómic comparado con The Other, ya que esta segunda historia resalta el hecho de que Peter Parker "resucita" esta vez habiendo reconocido su lado "arácnido", tras la muerte de su lado humano. Probablemente si The Other hubiera sido una mejor historia podría hacer una comparación temática de ambas, estableciendo al final que la conclusión de Kraven's Last Hunt no era del todo correcta pues Peter no debía aceptar con tanta tranquilidad la muerte de la araña al ser ella parte de él; sin embargo, de hacer eso estaría dándole más valor de lo que merece The Other, historia que a pesar de tener buenos escritores y una premisa interesante, al final termino siendo innecesariamente extensa para introducir tan pocos cambios en el personaje.