viernes, julio 10, 2009 

The Life and Times of Scrooge McDuck

Casi todos los cómics que he comentado hasta ahora han sido de súperhéroes (o de terror/ciencia ficción). Hoy quiero hacer algo completamente diferente, comentando uno de mis cómics favoritos, The Life and Times of Scrooge McDuck. Sí, Rico McPato de las caricaturas de Disney (específicamente, Duck Tales). Si bien puede parecer algo "infantil" considerar el trabajo de Don Rosa con este personaje como uno de los mejores del medio, creo que darle cualquier otra denominación sería injusto con un personaje, un autor y en general, una obra tan notable como la que comento ahora.

Disney suele recibir poco aprecio en estos días, ya sea por su cantidad innecesaria de secuelas de sus clásicos animados, la inevitable hipocrecía entre los mensajes nobles de sus historias comparados con la manera en que se desarrolla su actividad empresarial, lo repetitivo e infantil que pueden ser sus películas y, en el peor de los casos, la cantidad de "estrellas" adolescentes que ha creado a través del terrible Disney Channel. Sin embargo, remitirnos a lo que he mencionado para restarle valor a una de las principales fuentes de obras notables de la cultura occidental es bastante injusto; no podemos ignorar el valor histórico de Blancanieves ni la calidad de The Lion King o Toy Story. Además, a pesar de todo lo que se pueda decir sobre los personajes de Disney, en muchas ocasiones suelen ser comentarios poco informados o que sólo toman en cuenta las características más conocidas del personaje (Scrooge McDuck suele ser víctima de esto).

Una de las maneras como Disney logró "humanizar" a sus personajes fue a través del trabajo de Don Rosa en los cómics, brindándonos geniales historias sobre la familia del pato Donald, en especial sobre su tío, Scrooge McDuck, definitivamente, el personaje favorito del autor. Es así que para demostrar que Scrooge es más que un tipo tacaño y ambicioso, Don Rosa escribió lo que probablemente sea el mejor cómic de Disney y uno de los mejores que he leído, The Life and Times of Scrooge McDuck.

Quienes hayan crecido en los 90s como yo recordarán la caricatura Duck Tales, la cual narraba las aventuras que Scrooge y sus sobrinos tenían, enfrentándose a diversos villanos que de algún modo querían apoderarse de la fortuna de Scrooge. Además de su pegajoso opening, Duck Tales era un programa interesante porque siendo una caricatura para niños, presentaba historias ingeniosas y entretenidas, que se remitían al trabajo de Carl Barks con los personajes (Barks es el creador de Scrooge y uno de los principales autores de cómics de Disney). Pero la obra de Don Rosa no se basa en las aventuras que vimos en los 90s, sino que se remite al pasado de Scrooge, muchos años antes de que Huey, Dewey y Louie dejaran de vivir con su tío Donald.

Don Rosa nos presenta a Scrooge McDuck, de sólo 10 años de edad, el único hijo hombre de una familia caída en desgracia a fines del siglo XIX en Escocia. Es en este ambiente en el que se generan las situaciones que moldearan al personaje para toda su vida, particularmente su voluntad de trabajar más duro que los demás y lograr sus metas honestamente. Es así que con la meta de tener éxito, el joven Scrooge se embarca a America donde vive diversas aventuras (históricamente acertadas pues Don Rosa, a diferencia del autor promedio, se preocupa por investigar cada detalle del ambiente de sus historias, aunque en ciertas ocasiones suele ignorar datos menores que perjudicarían innecesariamente a la trama). Tras varios acontecimientos, fracasos y aventuras diversas, Scrooge llega al Norte de América, a inicios de la fiebre de oro en ese lugar y tras mucho esfuerzo y obstinación, enfrentándose a los típicos aprovechadores y un prestamista deshonesto, finalmente logra su meta y encuentra oro, lo que desencadena los eventos que lo convertían en el millonario que siempre quizo ser. Luego regresaría a su tierra natal (oportunidad perfecta para que el autor demuestre la hipocrecía a la que otros pueden llegar sobre el éxito ajeno) para, junto a sus hermanas, regresar a América y establecerse en Duckburg y construir la famosa bóveda que el público de Duck Tales recuerda con claridad.

Hasta este punto, Don Rosa nos ha mostrado cómo Scrooge McDuck pasó de ser un pequeño y empobrecido muchacho en Escocia a ser un reconocido magnate. Pero lo más interesante del relato no es el hecho de que Scrooge sea ahora un millonario, sino la manera cómo logró su meta; el camino es mucho más llamativo que la meta. Es así que vemos cómo a través de negocios fallidos (como invertir en un barco justo cuando comienza a desarrollarse el ferrocarril o llegar tarde a la fiebre de oro del oeste americano, África y Australia), enfrentamientos con aprovechadores (criminales comunes como los Beagle Boys, rivales de la familia como el clan Whiskerville o rivales personales como Flintheart Glomgold) y otros eventos que enfatizan las características del personaje, es decir, no importa cuán fácil sea aprovecharse del trabajo ajeno ni cuántos problemas traiga esforzarse honestamente, nada de eso desmotiva a Scrooge McDuck, quien se esfuerza largo tiempo hasta lograr su objetivo. Este es el aspecto más interesante del personaje, algo que usualmente no se ve en las historias que lo muestran en el "presente"; si bien suena un poco cliché e idealista, el mensaje que Don Rosa nos da en esta obra acerca de cómo el trabajo duro es la mejor forma de lograr lo que queremos, es un mensaje bien desarrollado, encaja perfectamente en la trama y define la personalidad del personaje (sin dejar de lado que el mensaje es por sí mismo bastante importante y cierto, en mi opinión).

Sin embargo, creo que lo mejor y a la vez más dramático del cómic viene en sus últimos capítulos, aquellos que nos muestran al Scrooge más "tradicional", aquel que le hace homenaje al Ebenezer Scrooge de Dickens, el millonario que está más interesado en hacer más dinero que en sus seres queridos que lo han apoyado desde un inicio. Es en este punto que Don Rosa narra la única instancia en la que Scrooge hizo uso de técnicas poco éticas, nobles o justas para lograr su cometido (forzando a que una tribu africana abandone sus tierras contratando a un grupo de matones para asustarlos y luego engañando a su líder para que éste le venda las tierras sin saber que lo hacía con el sujeto que los expulso de éstas). Esta historia marca el fin del "humor" que se había desarrollado hasta ese momento, mostrándonos el peor lado de Scrooge y en general, de la ambición. A pesar de que el personaje se da cuenta de lo mal que ha actuado y de la pérdida de la buena imagen que tenían de él sus hermanas, ello no evita que prefiera pasar varios años acumulando mayores riquezas antes que reconciliarse con su familia. Cuando Scrooge finalemente regresa a Duckburg y recibe una cálidad bienvenida de parte de su familia, éste ignora a su familia y prefiere dar órdenes y quejarse de la gente que quiere aprovecharse de su fortuna. Los eventos que siguen son probablemente los más tristes y a la vez mejores del cómic: luego de confrontar a sus hermanas, Scrooge regresa a administrar su negocio y Donald (siendo un pato pequeño todavía) patea a su tío por su insolencia. Esto lleva a Scrooge a recordar los momentos importantes que paso con su familia, pero, así como ocurrió antes en África, su reflexión se pierde cuando se da cuenta de que es el "hombre" más rico del mundo.

El último capítulo de la historia ocurre muchos años en el futuro y nos muestra a un Scrooge retirado y más amargado, mucho más cercano a la imagen negativa que suele asociarse al personaje. Es en esta última historia donde el personaje, gracias a sus "sobrinos", finalmente logra redimirse, no sólo dándose cuenta de lo importante que es su familia, sino finalmente recordando todas las experiencias por las que pasó para llegar a ser el "hombre" más rico del mundo; Scrooge se da cuenta de que para él, el dinero es importante no sólo por su valor económico, sino por el esfuerzo y por lo que tuve que vivir para conseguirlo.

A lo largo de 12 capítulos, Don Rosa hace algo aparentemente increíble al tomar un personaje aparentemente plano y darle profundidad e historia. Tomando referencias hechas por Carl Barks en su trabajo y mucha investigación en geografía e historia, Don Rosa relata una de las historias más conmovedoras que he leído, mostrándonos primero cómo el trabajo duro y honesto puede llevarnos a lograr nuestras metas, y luego, que a pesar de nuestro éxito, no debemos olvidar a quines estuvieron ahí por nosotros ni tampoco perder de vista la razón de tanto esfuerzo. The Life and Times of Scrooge McDuck puede parecer una historia para niños, pero el trabajo de Don Rosa puede ser apreciado por personas de cualquier edad porque la temática y el mensaje son universales, además, cuestiones de edad no deberían desincentivar que alguien aprecie una obra de arte como ésta. Definitivamente no me puedo avergonzar al decir que uno de los mejores cómics que he leído es acerca de un personaje de Disney, The Life and Times of Scrooge McDuck es una historia demasiado buena como para sentirse avergonzado de haber disfrutado su calidad artística.

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viernes, julio 03, 2009 

Kraven's Last Hunt (Fearful Symmetry)


Spider-Man es uno de mi súperheroes favoritos; desde que lo vi por primera vez en la caricatura de los 90s el personaje me encantó; si bien no era tan llamativo como Batman o tan poderoso como Superman, había algo en el personaje que lo sentía más "normal", incluso en la versión presentada en dicha caricatura, me podía imaginar a mí mismo teniendo los mismo problemas que Peter Parker (Clark Kent era demasiado noble y Bruce Wayne es un playboy millonario). Suena poco original, pero creo que la razón por la que me gustaba Spider-Man es precisamente aquella por la que el personaje fue tan popular, su "relatability", la posibilidad de sentir que Peter Parker es un patético perdedor, un tipo con problemas usuales como cualquiera de nosotros (sí, a los 10 años ya me imaginaba como un tipo promedio).

Lamentablemente esta imagen de Peter Parker perdedor promedio limita hasta estos días el desarrollo del personaje, como fue evidenciada por One More Day. Afortunadamente, existen escritores que sí han hecho un esfuerzo para demostrar que el personaje tiene espacio para desarrollarse y madurar. Uno de estos casos es el trabajo de J. Michael Straczynski en el arc de Coming Home, que probablemente comentaré luego, pero sin lugar a dudas, una de las mejores historias de Spider-Man es la que comentaré en esta ocasión, Kraven's Last Hunt, escrita por J.M. De Matteis e ilustrada por Mike Zeck; esta es definitivamente la historia que le recomendaría a cualquier lector interesado en el personaje.

Kraven's Last Hunt es una historia atípica pues para empezar, el protagonista no es realmente Peter Parker sino Kraven el Cazador, previamente un villano más del trepamuros, uno de los tantos villanos menores que ocasionalmente llamaban la atención del héroe por sus crímenes. Sin embargo, De Matteis le da una dimensión insospechada al villano, presentándolo como un hombre orgulloso, verdaderamente un cazador que ve a Spider-Man como la máxima presa y llegando a aparentes extremos para acabar con él. Es particularmente interesante el momento en que Spider-Man confiado de que este es uno más de sus encuentros con sus villanos secundarios, simplemente se enfrentarán brevemente y será como cualquier combate de cómic; sin embargo, Kraven cambia las reglas del juego disparando directamente a Peter, enterrándolo y asumiendo su identidad para él mismo tomar el rol de vigilante enmascarado.

Es en la primera mitad del cómic que podemos ver a Kraven como no lo habíamos visto antes, aunque la frase suene un poco cliche. Recuerdo que en la caricatura el personaje era un villano menor, más confundido que mal intencionado y que en los cómiics era básicamente un tipo que quería cazar a Spider-Man, pero en esta obra el personaje lleva sus características principales al extremo, cruzando la línea entre lo esperado en un villano promedio y lo que presenta esta obra. Kraven demuestra el grado al que llega su orgullo de cazador, distinguiéndose del resto de villanos a los que estamos acostumbrados; esto queda ejemplificado de excelente manera cuando al final de su historia, habiendo vencido a Spider-Man y a Vermin (villano menor que Spider-Man no pudo derrotar en un combate anterior), Kraven se da cuenta de que ha hecho todo lo que tenía que hacer, ha superado a su presa, ha vencido a la araña y con ello, ha logrado el objetivo de su vida; coge su escopeta y se dispara tras repetir la frase "Dijeron que mi madre estaba loca" (frase que menciona constantemente a lo largo de la historia, al igual que fragmentos del poema The Tyger de William Blake). En un medio en donde la muerte suele ser irrelevante y los villanos menores son fácilmente reemplazables, De Matteis no sólo le dio profundidad a Kraven, sino que hizo que su muerte sea significativa, dramática y, lo más sorprendente de todo para un suicidio, llena de sentido. Kraven ha cumplido su objetivo y tanto en el cómic como en su vida, ya no queda lugar o justificación para seguir viviendo y por ello toma la salida más lógica, conclusión genial por la que debo admirar al autor.


No obstante lo señalado, creo que con admirar el trabajo realizado en Kraven sólo estoy viendo la mitad de Kraven's Last Hunt; si bien el cazador es definitivamente la fuerza que mueve la primera mitad de la historia, la segunda mitad desarrolla al héroe, a Peter Parker. Al comienzo de la historia, Spider-Man cuestiona su propia mortalidad al enterarse de la muerte de uno de sus informantes en el bajo mundo (sumado a la muerte de su viejo compañero de trabajo Ned Leeds); un súperheroe que está más preocupado por su propia fragilidad en una "carrera" que implica tantos riesgos es un concepto interesante, nos muestra a Peter Parker como un hombre que ha llegado al punto de que si bien ha asumido la responsabilidad que viene con sus poderes, no logra entender por qué lo ha hecho, cuáles son las razones por las que sigue luchando. Es precisamente esa fragilidad la que permite que Kraven tome el lugar de Spider-Man, habiendo matado a la araña, la criatura inmortal que antes le daba tanta confianza de seguir luchando a Peter. Pero una vez que se da cuenta de que él no es la araña, él es Peter Parker, un ser humano, y que la araña ha muerto, una vez que ha notado que la máscara es la que ha muerto mas no el hombre, Peter "resucita", rompe su ataúd. El punto más interesante del personaje está aquí; puede que dude sobre su mortalidad, pero precisamente esa mortalidad es la que lo hace fuerte. Spider-Man es Peter Parker, él no se ha convertido en la máscara o visto de otro modo, al haber "matado" a la máscara, Kraven no ha matado al hombre, lo ha liberado pues el verdadero Spider-Man es Peter Parker, ese patético perdedor, el tipo promedio que lo único que quiere es proteger a la mujer que ama y por ella ha "resucitado" (a pesar de que como ya señalé, la única que murió es la "araña" y no el hombre; el hombre siempre estuvo ahí y es ese hombre el que le da su principal fuerza a Spider-Man, no son los súper-poderes, sino la fuerza de voluntad, el seguir luchando por lo que ama).

Las historias de súperheroes suelen ser criticadas por ser formulaicas, presentar cliches en casi toda ocasión y tener personajes y villanos que resalta más por ser "coloridos" que por su valor como personajes. Kraven's Last Hunt no es una de esas historias cliche; es uno de los mejores cómics que he leído en este género porque no presenta al típico villano que quiere dinero o destruir/conquistar el mundo, sino a un hombre con honor, un verdadero cazador cuya motivación es el orgullo de rendirle honor a su nombre, por más pertubador que ello llegue a ser; no presenta al héroe todopoderoso que se enfrenta a los villanso sin tener problema emocional alguno, sino a un héroe frágil, un hombre como cualquier otro que reconoce esta debilidad y la supera haciendo uso de esa característica que tanto me gustó en Daredevil: Born Again, la negativa a darse por vencido, Peter Parker duda, pero no deja que esta duda nuble su juicio del todo, sigue luchando, busca su motivación, se rehusa a darse por vencido y logra superar a esta aparentemente invencible situación.

Cuando se afirma que Spider-Man es popular porque el protagonista es un hombre común como el lector promedio de cómics se está diciendo algo muy cierto, pero en Kraven's Last Hunt, J.M. De Mattis lleva al personaje al siguiente nivel, demostrando que la fuerza verdadera del hombre común estará en esa obstinación, en el no rendirse, en la fuerza de voluntad, eso es lo que hace que Spider-Man sea un súperheroe, no los poderes, sino el hecho de que logra extraer lo mejor que tenemos los seres humanos comunes; así como Superman es uno de los mejores súperheroes porque a pesar de no ser humano logra representar los ideales de nobleza que todos tenemos, extrae su fuerza no de sus poderes sino de nuestros ideales, Spider-Man es también uno de los mejores súperheroes porque a pesar de no ser particularmente poderoso, nos recuerda que nuestro principal poder está en la voluntad de seguir luchando. Lo único que lamento es que Marvel no le haya dado suficiente importancia a la temática desarrollada en esta obra, condenando al personaje a ser nuevamente el mismo perdedor al que creen que estamos acostumbrados a ver, como demostró One More Day.


Nota: Un detalle que no sabía como incluir en el comentario es la ironía que representa este cómic comparado con The Other, ya que esta segunda historia resalta el hecho de que Peter Parker "resucita" esta vez habiendo reconocido su lado "arácnido", tras la muerte de su lado humano. Probablemente si The Other hubiera sido una mejor historia podría hacer una comparación temática de ambas, estableciendo al final que la conclusión de Kraven's Last Hunt no era del todo correcta pues Peter no debía aceptar con tanta tranquilidad la muerte de la araña al ser ella parte de él; sin embargo, de hacer eso estaría dándole más valor de lo que merece The Other, historia que a pesar de tener buenos escritores y una premisa interesante, al final termino siendo innecesariamente extensa para introducir tan pocos cambios en el personaje.

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viernes, junio 26, 2009 

Daredevil: Born Again



Ya mencione en mi comentario de Daredevil: Yellow que inicialmente éste personaje no me parecía particularmente interesante. Sin embargo, al leer el trabajo de Loeb y luego el de Brian Michael Bendis con el personaje, mi interés se incrementó, por lo que sólo quedaba un camino por recorrer, el trabajo de Frank Miller. Si bien su trabajo en All Star Batman and Robin y su "adaptación" de la obra clásica de Will Eisner, The Spirit, al cine han causado que Miller pierda casi toda la credibilidad que obtuvo a lo largo de todos los años que le dedicó a este arte, creo que no sería un lector de cómics "mainstream" (dejemos a Corto Maltese y El Eternauta para cuando pueda conseguirlos) si es que no he leído las obras de éste autor.
Como todo conocedor de éste medio debe saber, Miller revitalizó al personaje, haciendo que deje de ser un seudo Spider-Man y quitándole los villanos coloridos y mediocres como Stilt Man o Leapfrog para darle un ambiente mucho más oscuro y enemigos más apropiados a éste cambio de tono (principalemente Bullseye y Wilson Fisk, el Kingpin). Habiendo leído algunos de los cómics de la época de Miller (particularmente aquellos que presentan por primera vez a Elektra), no me queda duda de que Miller logra combinar los aspectos más importantes del estilo noir (si es que cabe denominarlo de ese modo) con los elementos clásicos del cómic. Sin embargo, no voy a escribir esta noche acerca del genial trabajo de Miller en general, sino que quiero remitirme a una obra específica, aquella que hizo que Daredevil se convierta en uno de mis personajes de cómic favorito, a pesar de que irónicamente, el hombre enmascarado no está presente en la mayor parte de la historia.

Born Again nos relata la historia de cómo la vida de Matt Murdock se vino abajo cuando su antigua novia Karen Page, ahora una drogadicta actriz porno, vendió su identidad por un poco de droga. Esta información eventualmente llega hasta el Kingpin quien con una admirable sutileza (hasta cierto punto), procede a destruir poco a poco la vida de Murdock, desde cerrar sus cuentas hasta lograr que sea inhabilitado para ejercer la profesión de abogado. Cuando la casa de Murdock es destruida, queda claro para el héroe que estos eventos no son simples coincidencias y que quien está detrás de todos ellos es su viejo némesis. Y como todo héroe, Murdock decide enfrentarse directamente a su enemigo, pero esta no es la típica historia en que todo se soluciona fácilmente cuando el héroe vence a su enemigo; Miller nos demuestra que a veces el héroe no puede vencer al villano y es aquí en que vemos verdaderamente la sucesión de eventos que lo llevan hasta la locura hasta que llega el momento en que Murdock inicia el largo camino a la redención.

Tal vez mi resumen de la trama no sea suficiente para llamar la atención del lector hacia esta historia, pero creo que no darle una oportunidad a Born Again es verdaderamente lamentable considerando lo genial de la trama. Los personajes son utilizados de manera inteligente, pero creo que debo resaltar el rol de algunos de ellos. En primer lugar, después de esta historia no me queda duda acerca del rol del Kingpin como una verdadera amenaza, una figura atemorizantes y cruel, que no siente remordimiento alguno al destruir vidas enteras y manejar un imperio criminal; si bien personajes como el Joker o Lex Luthor son villanos interesantes, el Kingpin presenta un caso particularmente interesante pues en lugar de estar ante un sociópata o un megalómano, estamos ante un verdadero criminal, un tipo que va más allá de la ley para conseguir lo que quiere y que ha logrado controlar cada aspecto de la vida de la ciudad para lograr sus fines. El grado de control que tiene el Kingpin es una atemorizante representación del poder de los criminales, la sutileza de su actuación y la manera cómo se desenvuelve es simplemente genial.
Otro personaje que resalta en esta historia es Ben Urich, periodista de The Daily Bugle y aliado de Daredevil, quien siguiendo el rastro del Kingpin intenta demostrar que Wilson Fisk no es el empresario honesto que todo el mundo cree. Es gracias a esta tenacidad tan idealizada de los periodistas que Urich se convierte en un blanco del Kingpin, llegando a romperle una mano para poder silenciarlo. Cuando esto no logra cumplir con su objetivo, es necesario tomar una medida más radical. Acá tengo que detenerme un momento para comentar las tres páginas de la conversación de Urich con Maronis (un policía que extorsionado por el Kingpin, colaboró con la destrucción de la vida de Murdock), interrumpida por una enfermera que procede a ahogar al policía. La escena del homicido se intercala con la cada vez más transtornada imagen de Urich escuchando estos eventos en el teléfono hasta un acercamiento al rostro atemorizado de Urich. Pero, como es parte del mensaje de esta obra, un héroe no se rinde, incluso ante las peores circunstancias y es así como a pesar de ello, Urich continua con su investigación para poder inculpar al Kingpin (particularmente interesante es el cameo de JJ Jameson, demostrándonos que si bien su exagerada persecución de Spider-Man es graciosa, detrás de esa imagen yace un periodista de verdad que sabe del poder de los medios y que está dispuesto a derrocar a todo criminal que intente engañar a las masas).
Finalmente, quiero resaltar el pequeño rol del Capitán América en este cómic. Probablemente algún día comente algún cómic de éste personaje, particularmente la obra de Ed Brubaker, pero creo importante resaltar que no pienso como muchos que el Capitán es simplemente una herramienta de propaganda americana o algo así. Su participación en este cómic nos demuestra lo contrario al indicar que el Capitán América no es una herramienta del gobierno ni de su ejército, el Capitán America es el defensor del sueño americano y sólo a él es leal.

Es cierto que no he comentado mucho acerca del rol de Matt Murdock en esta obra, pero creo que decir mucho sobre él puede arruinar el impacto que genera ver a un súperheroe pasar por todo por lo que él pasa. A lo largo de las páginas de Born Again, Matt Murdock ha muerto muchas veces hasta que llega el momento de la resurrección, proceso que no es nada sencillo, ni siquiera para un súperheroe. La historia de Daredevil: Born Again nos demuestra que todos ante cierta presión podemos quebrarnos, pero que lo verdaderamente humano se encuentra no en la derrota, sino en el esfuerzo que hacemos para evitar que esta signifique nuestro fin, en la posibilidad de que a través de determinación y fuerza de voluntad podemos superar cualquier obstáculo. Aquello que motiva a Matt Murdock a ser un vigilante enmascarado es aquello que lo lleva a confrontar al Kingpin y luego a tratar de reconstruir su vida cuando todo parece perdido.



Miller puede ser considerado como un autor innecesariamente oscuro, misógino, fascista, poco creativo y otros calificativos negativos que ha ido acumulando con los años, pero en Born Again estamos ante una de sus mejores obras, un relato humano que va más allá de la estética de súperheroes y a la vez aprovecha genialmente sus elementos; Daredevil puede ser el hombre sin miedo, pero eso no le quita el hecho de que en el fondo es tan humano como cualquiera de nosotros y así como es un humano que puede fallar, es un ser humano que se levanta tras haber caído y continua luchando. Si van a leer una historia de Daredevil, o de un personaje de Marvel en general, no me queda duda de que Daredevil: Born Again es una de las mejores y obviamente una de las más recomendables.

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lunes, junio 08, 2009 

The Last Guardian

Disculpen el escapismo en medio de circunstancias nacionales tan trágicas, pero no puedo evitar señalar esto. Recientemente ha sido mostrado el trailer para The Last Guardian, el próximo juego del equipo que nos brindó obras maestras como Ico y Shadow of the Colossus. El estilo gráfico es similar al de sus predecesores, pero obviamente mucho mejor al ser un juego de PS3 (y probablemente, la razón que me hará comprar dicha consola). Usualmente no me emociono tanto con el trailer de un videojuego, pero no pude evitarlo con The Last Guardian; Team Ico ha hecho un trabajo tan bueno con sus dos obras anteriores que no me queda duda de que su nuevo proyecto va a ser igualmente bueno; la carga emocional que pueden proveer unas imágenes de un niño y su gato/ave es tal que no puedo evitar sentirme cconmovido; si el juego logra mezclar la épica de Shadow of the Colossus con lo emocional de Ico, definitivament estaremos ante el juego que definirá al PS3.

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viernes, mayo 22, 2009 

The Walking Dead


Las historias sobre zombis suelen recibir poco crédito, se cree que son simples cuentos de terror sobre criaturas que gritan "Braaaiiins" y caminan lentamente mientras devoran a un puñado de sobrevivientes estúpidos. Sin embargo, este "género" ofrece más que eso, como queda evidenciado en obras tan geniales como Dawn of the Dead, 28 Days Later y Shaun of the Dead (en el cine) y World War Z (en literatura). Tomando en cuenta que estoy en mi momento de comentar cómics, no me parece mala idea hacer un breve post acerca del mejor exponente de la ficción de zombis (afortunadamente, todas las historias de zombis son ficción) en este medio, The Walking Dead.

Robert Kirkman, como mencione en algún post previo, es simplemente un genio; aprovecha los elementos del género de terror y los mezcla con personajes muy humanos, llenos de defectos que eventualmente conducen a su muerte, porque esa es parte de la lección que nos brinda Kirkman en su obra, los seres humanos somos presa de nuestros propios defectos y en un mundo post apocalíptico como el presentado en TWD, pero antes de comentar acerca de los elementos adicionales que hacen que la obra de Kirkman sea merecedora de los halagos que suelo hacerle, creo que es necesario brevemente reseñar la trama.

Rick Grimes despierta en un hospital en el que se encontraba siendo tratado por una herida de bala que lo dejó en coma y al darse cuenta de que el lugar se encuentra completamente vacío decide explorar un poco el mundo que lo rodea, dándose cuenta de que los humanos se han convertido en zombis. En ese momento inicia la trama de uno de los más chocantes, aterrorizantes y humanos cómics que he leído. Si bien es una historia que aun se encuentra en desarrollo (el número más reciente es el 61 y el autor no ha expresado interés en terminar la historia pronto), no puedo negar la gran habilidad de Robert Kirkman para desarrollar a sus personajes (y luego matarlos de maneras dramáticas y conmovedoras), generar conflictos muy humanos, realistas y adecuadamente desarrollados (desde la rivalidad de Shane y Rick hasta los eventos en la prisión y en Woodbury). Kirkman presenta un mundo en el que tal y como describe acertadamente uno de los personajes, los muertos vivientes no son los zombies, son los humanos que han sido condenados a una existencia en constante peligro, no sólo por la presencia de estas terribles criaturas, sino también por otros humanos, la imposibilidad de que las personas colaboren entre sí o el simple hecho de que un mundo como ese definitivamente tiene sus efectos negativos en la mente de las personas (desarrollado de manera perfecta en los niños del grupo de sobrevivientes).

A lo largo de sus 61 capítulos (por ahora), The Walking Dead nos muestra una historia inteligente, humana, llena de momentos emocionantes y chocantes, que juega con los elementos básicos de una historia de este tipo pero a su vez intenta ir más allá al desafiar constantemente al status quo (no quiero dar spoilers, pero del grupo inicial sólo quedan 5 personajes vivos y cada herida ha quedado permanentemente marcada en el personaje, a ese nivel de detalle ha llegado el autor). The Walking Dead definitivamente no es una historia para quienes se asustan fácilmente, pero dejando de lado a ese público, éste es uno de los cómics que definitivamente considero recomendable, lleno de sopresas y de historias inteligentes y bien desarrolladas.

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viernes, mayo 08, 2009 

We3


Grant Morrison es uno de los autores más "originales" de cómics en la actualidad. Su personalidad extraña llama la atención de los lectores, pero su fama corresponde más a su genial trabajo que a su actitud en general. Morrison ha escrito historias tan diversas (desde X-Men hasta Batman, pasando por personajes como Animal Man, Doom Patrol, Seaguy y su principal obra The Invisibles). Si bien no he podido leer todas sus obras, planeo hacerlo y mientras tanto, quiero comentar la que sí he podido apreciar We3, una emocionante historia sobre tres animales tratando de llegar a casa (es mucho mejor de lo que suena).

We3 es la historia de un perro (1), un gato (2) y un conejo (3) que son manipulados por un grupo de científicos del gobierno de EEUU para convertirlos en armas perfectas; lamentablemente, el gobierno decide quitarle el apoyo a dicho proyecto y se ordena que los animales sean eliminados. Ante esta situación, una de los científicos que trabajaba en el proyecto decide liberar a los animales en lugar de sacrificarlos, acto particularmente estúpido considerando que al ser animales, estos actuaban por instinto, y al ser armas, su comportamiento es letal para todo aquel que se atreve a amenazarlos, por lo que el gobierno decide hacer todo esfuerzo para capturar y eliminar a los tres animales.
El mayor logro de Morrison en esta obra, es que el autor crea personajes que son ciertamente no humanos, es decir, el gato y el perro son verdaderamente una representación de los comportamientos que solemos atribuir a dichas especies (en el caso del conejo es un poco menos interesante, al no estar relacionada dicho animal con una conducta específica). Tal vez la expresión no sea adecuada, pero creo que el esfuerzo de Morrison por retratar de manera acertada la "psicología animal" es lo que resalta más en esta obra, desde el diálogo "primitivo" (aunque parecido al moderno l33tsp34k) hasta las personalidades de cada animal, Morrison ha hecho un genial trabajo al crear y desarrollar personajes no humanos.
Del lado artístico, el estilo de Frank Quitely es excelente; el dibujo es muy bueno, pero resalta de mejor manera en las escenas de acción, donde la dinamicidad que el artista le da a las escenas es uno de los elementos más atractivos del cómic.

Volviendo a la trama, creo que lo que más me gustó de ésta fueron los personajes, en especial 1, el perro. El autor representa a éste como el perfecto ejemplo de un perro leal y heroico, o por lo menos uno que intenta serlo. A pesar de estar limitado en cuanto a su diálogo, el perro lograr mostrarnos ese lado heroico y a la vez fracasado que humaniza a los súperheroes que solemos ver en este formato, particularmente conmovedoras son las escenas en las que el perro intenta proteger a los humanos de los accidentes que él y sus compañeros causan, además de los numeroso momentos en que 1 se castiga a sí mismo repitiéndose la frase "Bad Dog". Por otro lado, 2, el gato, expresa de manera perfecta el concepto general de los felinos, un animal completamente desinteresado, egoísta, inteligente. Lo único que puedo criticar es que el conejo no tuvo tanto desarrollo como sus compañeros, pero considerando el desarrollo que tuvieron los otros dos, no tengo mucho de qué quejarme.



En general, We3 es una historia llena de acción y violencia, pero a la vez una historia conmovedora acerca de tres personajes incomprendidos que sólo quieren encontrar un hogar. La excelente caracterización (particularmente del "protagonista" de la historia, "1" o Bandit como era su nombre antes de ser sujeto de experimentos), el genial arte y un manejo inteligente de una historia que se prestaba para discurso ideológico hacen de ésta una de las mejores obras hechas en este formato y, como casi todas las que comento, es uno de los cómics que cualquier seguidor del género (y aquellos que disfruten de una historia inteligente y entretenida) no puede dejar de leer.

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sábado, mayo 02, 2009 

Batman: The Long Halloween


Hablemos de un tiempo en el que el nombre de Jeph Loeb significaba algo importante, hablemos de la razón por la que Jeph Loeb alguna vez tuvo reconocimiento como uno de los autores más importantes de cómics, hablemos de una de las mejores historias de Batman de todos los tiempos, hablemos, pues, de The Long Halloween, la obra que justifica toda la fama que Jeph Loeb y Tim Sale reciben. Después de estos comentarios, es inncesario indicarlo, pero no por ello voy a dejar de hacerlo; The Long Halloween es una de las mejores historias de Batman
La trama es relativamente sencilla, alguien está matando a diversas personas importantes dentro del mundo de la mafia en las fechas de diversas festividades, empezando, obviamente, en Halloween. Es así que Batman, Harvey Dent y el comisionado Gordon asumen la tarea de detener a Holiday, como es llamado el asesino.
Sin embargo, describir a TLH únicamente desde la trama de Holiday no es hacerle justicia a esta historia; en cierto modo, se puede afirmar que TLH implemente en una serie de 12 números a casi todos los elementos principales de la mitología de Batman, desde su extraña relación con Catwoman, sus numerosos villanos, los elementos "noir", entre otros, todo ello sin hacer que la trama se sienta forzada, innecesariamente dilatada o tediosa. Loeb hace un genial esfuerzo narrativo mostrándonos un poco del misterio en cada episodio, sin dejar de lado otros aspectos importantes del personaje.
Uno de lo temas que más me llamo la atención en el cómic fue que sirve como una perfecta transición entre el mundo presentado por Year One, que presentaba una caótica y corrupta Gotham City, con el mundo desarrollado en los cómics "tradicionales" de Batman, en los que si bien Gotham es básicamente el mismo hoyo negro de corrupción, éste es "dirigido" por villanos más coloridos, ligeramente más acordes con el hombre murciélago. The Long Halloween representa el tránsito entre el mundo de las familias de mafiosos como la Falcone o la Maroni hacia el mundo de los súpervillanos destructivos como el Joker o ambiciosos como Catwoman; la transición de los criminales comunes a los villanos de cómic es presentada lentamente a lo largo del cómic, pero cuando llega al punto máximo (en una escena en particular cerca a las páginas finales de la obra, en la que se ve a toda la galería de enemigos de Batman presentada a lo largo del cómic confrontando a Carmine Falcone) el impacto de la escena nos demuestra que sin quererlo, Batman y sus enemigos tradicionales han generado a los monstruos contra los que el crusado enmascarado tendrá que luchar por el resto de su vida.
Un detalle que es necesario mencionar es el arte; un buen cómic no se compone únicamente del diálogo, sino que necesita estar acompañado de imágenes que representen adecuadamente el ambiente que las palabras están creando. El trabajo de Tim Sale es excelente en esta obra, si bien no he leído mucho del trabajo de Loeb y Sale, no me queda duda que el estilo utilizado en esta historia es de lo mejor que ha hecho Sale, cada detalle encaja perfectamente en el ambiente oscuro y caótico de la historia; las escenas en blanco y negro de los asesinatos de Holiday son lo más resaltante, Sale logra captar de manera perfecta la esencia de dichas escenas y en general de toda Gotham City.



Debo admitir que The Long Halloween no presenta la profundidad psicológica que alabe en The Killing Joke, pero la reemplaza con el excelente misterio que desarrolla en sus páginas. Los lectores sabemos que no será pronto que Holiday sea capturado y sin embargo nos mantemos pegados a la trama a la espera de que en algún momento los protagonistas se acerque un poco más al asesino. Es en cierto modo irónico que Batman, quien además de súperheroe es un genial detective, no haya logrado identificar al asesino hasta que fue demasiado tarde (eso sin contar que hasta cierto punto Loeb deja abierta la posibilidad de que el verdadero asesino no sea quien termina en prisión por los crímenes).
The Long Halloween muestra al universo de Batman de la mejor manera posible, ya no estamos ante el Bruce Wayne y Jim Gordon recien llegados a Gotham, tratando cada uno a su modo de lidiar con la corrupción que destruye a la ciudad, ni tampoco tenemos a un maltrecho Batman en un mundo fascista, ni mucho menos tenemos una introspección en la psicología del héroe a través de la psicología de su némesis, no, en la obra de Loeb estamos ante una historia diferente, una historia de transición que si bien incorpora algunos de los elementos ya mencionados, es más cercana a un film noir que a las obras indirectamente citadas, sin dejar de lado aquello que hace que Batman sea Batman. Nunca antes se había desarrollado una historia tan enfocada en el lado detectivesco del personaje, sin dejar de lado sus aspectos más personales (y no sólo de Batman, sino también de Harvey Dent, uno de los personajes más interesantes a lo largo de la historia). En general, es necesario reconocer el talento de Loeb al contar una historia interesante que incorpora los mejores elementos del universo de Batman y que nos mantiene atentos al misterio sin perjudicar el desarrollo de los personajes. Definitivamente recomendable para cualquier lector, sea o no fan del personaje.

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